Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia el pasado 11 de febrero, y en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, queremos celebrar una actividad que difunda la valiosa contribución de las mujeres a la ciencia.
En Colmenar Viejo a 1 de marzo de 2021.
En el año 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de febrero como el Dia Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, cuyo objetivo es facilitar el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia a las mujeres y las niñas, además de lograr su igualdad y empoderamiento; por esta razón hemos organizado una exposición con una pequeña muestra de científicas, pioneras y actuales. Grandes Científicas Españolas, se expondrá en el Centro Cultural Pablo R. Picasso del 27 de febrero al 14 de marzo.
En el año 2010, se cumplieron 100 años desde que una real orden del 8 de marzo de 1910, estableciera que “se concedan, sin necesidad de consultar a la Superioridad, las inscripciones de matrícula en enseñanza oficial y no oficial solicitadas por mujeres” lo que permitió a las mujeres el acceso a la universidad en igualdad de condiciones con los hombres.
En 1849, Concepción Arenal se disfrazó de hombre para poder estudiar Derecho en la Universidad de Madrid. En 1872, se matricula la primera mujer en la universidad española, fue María Elena Maseras Ribera, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, después no se les emitía el título porque éste tiene un carácter profesional y no podían ejercer. En 1882, una real orden acabó con el vacío legal y permitió la admisión de las Señoras en la Enseñanza Superior, se les emitiría el título, pero solo para ejercer en consultas privadas. En 1888, nueva real orden por la que se permitían las matriculaciones en la enseñanza privada, previa consulta al Ministerio de Instrucción.
En el curso 1909-1910 se matricularon 21 alumnas, también se permitió a las licenciadas presentarse a las oposiciones para profesoras de instituto, de universidad, archivos y bibliotecas. Las mujeres comienzan a estudiar Ciencias y Filosofía y Letras, que antes no tenían salida profesional para ellas. En 1935 fueron más de 2000 las alumnas matriculadas.
Con 700 años de retraso, respecto a los hombres, desde que se fundó la primera universidad española, la Universidad de Palencia, en 1209; las mujeres españolas llegamos a la universidad. En la actualidad, el 55% de los alumnos matriculados son mujeres y más del 58% de ellas, se licencia; sin embargo, en las llamadas STEM (acrónimo en inglés de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), las mujeres continúan siendo minoría, no llegando al 30%.
De las 77 universidades españolas, sólo 11 de ellas tienen una mujer como rectora. Sólo el 34,6% del personal docente e investigador es mujer y solo el 15% entre los catedráticos.
El 2020 ha sido un año especialmente duro para muchas mujeres científicas, sus carreras se han visto interrumpidas o no se han podido iniciar, aumentando la brecha de género existente en la ciencia, en un momento crítico, cuando hemos comprobado que la salud se ha visto afectada por los cambios medioambientales y continuará siendo así en años venideros. En pleno siglo XXI, el talento de las mujeres se oculta, se ignora, se infravalora, en consecuencia, los contratos son precarios, los salarios de miseria, la conciliación familiar no existe y las científicas además sufren una doble discriminación, por su condición de mujeres y por dedicarse a ciencias para las que todavía se duda de su talento. Como otras profesionales, se ven obligadas a elegir, quedarse en España o emigrar y también entre su desarrollo profesional o la maternidad.
Desde aquel fatídico ¡¡¡Que inventen ellos!!! de Miguel de Unamuno, “la ciencia y la tecnología han sido en España una realidad marginal en su organización y contexto social”. La inversión en España se ha visto reducida desde hace años al sector hostelero, turístico y de la construcción; no en la investigación, porque el rendimiento económico cortoplacista no existe, por lo tanto, no es el modelo de negocio que interesa a las empresas; para algunos gobiernos prima la inmediatez de la inversión visualmente atractiva y electoralmente rentable, y la inversión en ciencia y tecnología no posee estas características. Hemos asumido el estereotipo y la expresión unamuniana continua vigente a pesar de las muestras de brillantez investigadora de nuestr@s cientific@s. Es tiempo de cambiar, dedicar más inversión a la investigación e incorporar a ella a las mujeres, sin reservas y con plenos derechos.
Gracias a la proclamación de las Naciones Unidas, las mujeres podrán aspirar a desarrollar su talento creativo e investigador en las STEM con menos dificultades. Desde el PSOE de Colmenar Viejo deseamos aportar referentes cercanos para estimular el interés de nuestras niñas y jóvenes, aumentando así su participación futura en todos los ámbitos de la investigación científica. Ánimo, el futuro es vuestro.
Rosa Abejón Pérez
Secretaria de Sanidad del PSOE de Colmenar Viejo

